Las materias primas son de primera calidad, en su estado más natural y sometidas a un riguroso proceso de selección.
El proceso de elaboración respeta o imita los procesos naturales, sin forzarlos o acelerarlos por procedimientos físicos o químicos.
Está restingido el uso de aditivos, que, aun estando legalmente autorizados, simulan la materia prima natural, alterando su color, textura, olor o sabor, o incrementan su duración a costa de valores del producto.